Hace aproximadamente 10 años en Argelia murieron siete monjes trapenses asesinados en un monasterio del pequeño pueblo de Tibirine. Eran franceses, occidentales y enemigos del Islam...o del gobierno, ya que los autores de este asesinato no están tan claros. No eran enemigos del Islam, acompañaban a las familias cristianas y musulmanas del pueblo y ayudaban a cualquier persona, fuera de la religión que fuera. Conocían el Corán como la Biblia. Por ello fueron asesinados. Por mantenerse en ésas tierras y no huir por las amenazas.
Sus últimos meses han sido ahora recogidos en una película, 'De dioses y de hombres' que llegará a las pantallas españolas el próximo 13 de enero. Un poco tarde, teniendo en cuenta que fue estrenada ya el año pasado en Francia, nuestro país vecino y se ha estrenado antes en EEUU...
Sus últimos meses han sido ahora recogidos en una película, 'De dioses y de hombres' que llegará a las pantallas españolas el próximo 13 de enero. Un poco tarde, teniendo en cuenta que fue estrenada ya el año pasado en Francia, nuestro país vecino y se ha estrenado antes en EEUU...
Lo cierto es que el estreno de esta película aparece en un momento en el que la persecución islámica es atroz en los países de mayoría musulmana. El Papa ha condenado todas estas persecuciones tanto en el día de Fin de año como en el ángelus del 2 de enero y ha casi rogado que terminen las persecuciones y continúe el diálogo entre el Islam y el Cristianismo. En Irak han pasado el día de navidad encerrados en sus casas, en Egipto los coptos han tenido que blindar las iglesias, en Nigeria la lucha entre musulmanes y cristianos ha pasado a ser una lucha política...aunque en realidad todo se reduce a una lucha politica. Un gobernador ha sido asesinado por defender a los cristianos en Pakistán...
Y luego tenemos Occidente, que con el secularismo debilita su mirada ante el Islam y se olvida de que Europa tiene ésas raíces cristianas que Benedicto XVI ha pedido que se recuperen en su mensaje por el fin del Año Santo. Ante un Islam radical dominante, Europa se ha quedado sin armas de valor...vacía de sentido en su existencia y perdida en el camino que de verdad llena ésa existencia.
Los cristianos estamos muy comodones. Nos quedamos en nuestras iglesias, en nuestras casas...y nos olvidamos de dar testimonio. Benedicto XVI lo ha repetido en todos sus discursos de Navidades: SER LUZ DEL MUNDO. Evangelizar en la vida cotidiana.
Un amigo,que seguía los pasos de Luigi Giussani, el fundador de Comunión y Liberación, me dijo que el cristianismo no es una contraposición al otro, no es oponerse a algo, sino PROPONER ALGO, una forma de vida que sigue a Cristo. Y que el cristianismo "se pega por envidia...pero de la buena". Tal vez en Occidente nos hemos olvidado de que Cristo empezó con doce y el resto fue 'por envidia de la buena'?

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